Santiago y Javier compiten por un lugar en el prestigioso escuadrón, pero Javier es desacreditado por su falta de compromiso y habilidad. Santiago, reconocido por su talento implacable y dominio elemental, recibe una invitación para entrenar en el gimnasio privado de Javier, una trampa encubierta con la intención de eliminarlo. Mientras Santiago evalúa la oferta, consciente del peligro, se prepara para aprovechar su momento de ventaja y enfrentar la amenaza directamente. El episodio termina con Santiago listo para responder al desafío, dejando en suspenso el resultado del enfrentamiento inminente.