En este episodio, Javier, un joven estudiante talentoso en artes marciales, es elogiado públicamente por el director Diego, quien destaca su excelente instinto de batalla y lo recomienda para el escuadrón de élite. Mientras otros estudiantes dudan y se burlan, especialmente Santiago, Javier mantiene firme su confianza. Santiago intenta desacreditarlo, pero Javier asegura que el lugar en el escuadrón es suyo. El episodio termina con la tensión creciente entre ambos, dejando en suspenso quién realmente merece el puesto prometido.