En una aldea, llegan representantes del gobierno para asignar esposas a los hombres locales, quienes deben elegir rápido entre mujeres delgadas y débiles, muchas vinculadas a enemigos, prisioneros o destinadas a la esclavitud. Mateo insiste en escoger una esposa robusta para trabajar y tener hijos, enfrentándose a críticas. La presión aumenta cuando se advierte que quien demore será enviado al cuartel militar. Nicolás decide arriesgarse y pide permiso para casarse con las tres mujeres disponibles, buscando evitar que terminen como prostitutas del ejército. La decisión pone en juego el destino inmediato de estas mujeres y del pueblo.