En este episodio, Nicolás recibe en su casa a Lucía y sus hermanas María y Sofía, quienes son también sus esposas. Aunque la convivencia parece ordenada, surge preocupación por la escasez de alimentos tras terminar la provisión del gobierno. Las hermanas consideran escapar, pero temen que huir en tiempos caóticos pueda empeorar su situación. Finalmente, deciden quedarse unidas y aceptar su destino, confiando en Nicolás, quien no las trata mal. El episodio termina con Nicolás preparándose para pasar la noche con ellas, dejando abierta la incertidumbre sobre cómo enfrentarán la falta de comida y su futuro.