Fátima, una mujer encarcelada, pasó tres años entrenando bajo cuatro maestras despiadadas para volverse fuerte en medicina, venenos y artes marciales. Su objetivo fue capturar al alcaide Felipe Ximénez para usar su veneno gélido y controlar su sangre ardiente de fénix. Tras lograrlo, Felipe le advierte que el efecto del veneno dura solo tres meses y le indica buscar otro recurso para resolver su amenaza. Mientras planean su regreso, Felipe revela que desposará a la hija mayor de los Ríos y desafía a Fátima con un juego de poder que apenas comienza, dejando en suspenso su verdadero papel como presa o cazadora.