Una mujer enfrenta a David, suplicándole que salve a su bebé, afirmando que es suyo y recordándole sus momentos íntimos juntos. David duda y la acusa de infidelidad, cuestionando la paternidad del bebé y reprochándole sus acciones pasadas. La mujer insiste en la inocencia del niño y le pide ayuda, pero David se muestra distante y le responde que si quiere salvar al bebé, debe hacerlo sola. Al final, él está a punto de irse, dejando la situación sin resolver y aumentando la incertidumbre sobre el futuro del bebé y su relación.