En este episodio, una mujer confronta a otra con hostilidad mientras la obliga a firmar un acuerdo bajo amenaza. La tensión crece cuando aparece un hombre y discuten sobre sus verdaderas intenciones y el pasado que une a las mujeres. La recién llegada declara que el espacio —una cafetería— ahora le pertenece y expulsa a los demás. La escena termina con una declaración de odio y dependencia, mientras las emociones y los conflictos no se resuelven y queda en el aire una promesa de hacer cualquier cosa por uno de los personajes, dejando abierta la próxima confrontación.