Joanna enfrenta una situación complicada cuando Ryan le advierte que, aunque le dará todo lo que quiera si permanece a su lado, habrá un castigo severo si lo traiciona. En medio de esta tensión, alguien informa a Joanna que su patrón la invita a cenar, lo que la pone en una posición incómoda. Cuando le sugieren contactar a Ryan sobre esta invitación, ella decide no hacerlo, revelando una posible independencia o resistencia a la influencia de Ryan. El episodio termina con la incertidumbre sobre cómo Joanna manejará esta invitación y la amenaza latente de Ryan.