Morgan, una mujer disfrazada de hombre para preservar su estatus tras la muerte de su padre en la guerra, enfrenta la presión de ocultar su verdadera identidad para evitar la muerte. Además de fingir su género, debe adoptar comportamientos libertinos. En este episodio, Morgan conoce a Rodrigo, heredero de la familia Beltrán, con quien establece una conexión inesperada al reconocerse ambos como imperfectos. La aparición intimidante del Sr. Beltrán obliga a todos a ocultarse, mientras Morgan debe decidir cómo seguir manteniendo este engaño sin que su vida corra peligro.
En este episodio, se presenta al poderoso Sr. Beltrán, un hombre influyente y temido que controla el ejército y es ajeno a la realeza. Un joven, identificado como hijo de Carlos, se encuentra con él y debe ser precavido debido a la peligrosa reputación de Beltrán. Los personajes discuten la amenaza que representa y la necesidad de mantenerse alejados para evitar caer bajo su control. Mientras planean cómo protegerse, surge la noticia de que el emperador seleccionará una consorte para Beltrán, complicando aún más la situación y tensionando las opciones de los protagonistas.
En este episodio, se anuncia que el emperador elegirá un consorte masculino, y todos los varones menores de 18 años pueden ser convocados al palacio. Morgan, un joven en esa edad, se enfrenta a la posibilidad de ser seleccionado, lo que genera ansiedad y tensión. El señor Beltrán llega con asuntos relacionados y observa a Morgan mientras este revela su deseo sincero de comer bien antes del procedimiento inevitable. El episodio concluye con Morgan aceptando que su destino está cerca, dejando en suspenso si será elegido para la selección imperial.
Una mujer, enfrentando la amenaza del Sr. Beltrán, se prepara para ser recogida. Ella busca servir junto a Morgan, a quien otros rechazan por su vida de vicios, pero su carácter impredecible genera conflictos. Más tarde, visita la tumba de su padre con una pala, planeando esconder algo valioso para protegerse en caso de huir. En una reflexión silenciosa, le pide a su padre protección contra el poder del Sr. Beltrán, mientras lucha con el miedo de ser descubierta. El episodio termina con la incertidumbre sobre si el Sr. Beltrán notará sus movimientos y cómo afectará su destino inmediato.
Morgan descubre que su abuelo y tíos han decidido enviarla a la Residencia Beltrán, un lugar del que no puede escapar sin poner en peligro a su madre. Al expresar su preocupación a la nodriza y su madre, le advierten que revelar su verdadera identidad femenina solo empeorará la situación y podría poner en riesgo a ambas. Finalmente, acuerdan enviar a su madre lejos con familiares para evitar problemas, mientras Morgan acepta sacrificarse por la familia. El episodio termina con la incertidumbre sobre su futuro en la residencia y un llamado inesperado que sugiere que otra persona también fue elegida.
Morgan se despide de Rodrigo tras cumplir lo que pudo por ella, mientras enfrenta la dificultad de llamar la atención con su apariencia. Rocío Vargas, enviada por su familia para servir al Sr. Beltrán, es recibida con desdén y desprecio debido a su origen y su compromiso con el Segundo príncipe. El Sr. Beltrán desafía a Rocío y reprende a Morgan por su supuesta inutilidad, poniendo en duda su lugar y futuro. La tensión aumenta cuando se menciona la muerte de Carlos y la posibilidad de que Morgan sea enviada a reunirse con él, dejando abierta una decisión crucial para ella.
Morgan, enfrentando una ejecución inminente a manos del Sr. Beltrán, intenta mantenerse firme frente a su captor. Mientras Beltrán revela sus habilidades y su severo carácter, Morgan lo provoca con seguridad, destacando la arrogancia y brutalidad del hombre. Aunque Beltrán ha ejecutado a muchos, Morgan insinúa que su destino será diferente y memorable. La tensión escala cuando Beltrán amenaza con una muerte única, dejando en suspenso cómo Morgan enfrentará esta amenaza y si podrá sobrevivir a la situación mortal que se cierne sobre él.
En este episodio, el mayordomo Beltrán recibe un urgente llamado del emperador porque la emperatriz viuda se ha desmayado. Mientras ella lucha por su vida, el emperador presiona a su hijo Adrián para que considere casarse pronto y mantener el bienestar familiar, sugiriendo a Isabela del Ministerio de Guerra como una posible esposa. Paralelamente, Morgan enfrenta un conflicto interno vinculado a un beso reciente y teme algo oculto; Eloy investiga qué le causa más miedo. El episodio concluye con un inesperado reto de Morgan a Beltrán, pidiéndole que lo arroje al agua, intensificando la tensión sin resolver.
Morgan, una asesina moderna, muere y despierta en el cuerpo de una joven que comparte su nombre. Criada desde niña por una madre que la hizo pasar por hombre tras la muerte del padre en la guerra, ambas sobreviven ocultando su verdadera identidad en la familia León. Morgan anhela recuperar su feminidad, pero vive con el miedo a que la revelación del secreto signifique la muerte de madre e hija. Planea huir con su madre, pero antes es apresada por Adrián, el temido Sr. Beltrán, único príncipe no consanguíneo del Imperio Valdoria, y llevada a la Residencia Beltrán. Allí, para sobrevivir, entra en una peligrosa danza de enfrentamientos y juegos de ingenio con él, donde cada movimiento pone en riesgo su secreto y su vida.
Morgan, una asesina moderna, muere y despierta en el cuerpo de una joven que comparte su nombre. Criada desde niña por una madre que la hizo pasar por hombre tras la muerte del padre en la guerra, ambas sobreviven ocultando su verdadera identidad en la familia León. Morgan anhela recuperar su feminidad, pero vive con el miedo a que la revelación del secreto signifique la muerte de madre e hija. Planea huir con su madre, pero antes es apresada por Adrián, el temido Sr. Beltrán, único príncipe no consanguíneo del Imperio Valdoria, y llevada a la Residencia Beltrán. Allí, para sobrevivir, entra en una peligrosa danza de enfrentamientos y juegos de ingenio con él, donde cada movimiento pone en riesgo su secreto y su vida.