Mónica confronta a Rafael, exigiendo que pase dos días con ella y luego acepte su decisión de terminar sin protestar. Rafael promete no volver a traicionarla ni hacerle daño. Después de probar nuevas experiencias juntos, Mónica decide cortar el vínculo definitivamente, dejando atrás los recuerdos y la relación. Rafael intenta reconciliarse, pero ella se aleja. En paralelo, Rafael se prepara para un nuevo vuelo como piloto y comunica a la torre de control su autorización para despegar, mientras una voz femenina le desea un buen vuelo, dejando en suspenso si su vida personal afectará su desempeño profesional.