Pedro recibe una llamada urgente de Silvia informándole que Ana y Javier sufrieron un accidente de tráfico. Silvia insiste en que Mía también está involucrada y necesita ayuda inmediata, pero Pedro duda y cuestiona la veracidad de la noticia, atribuyendo el incidente a una excusa para distraerlo durante su trabajo. Silvia acusa a Pedro de no mostrar compasión ni apoyo y reprocha sus celos hacia Ana. A medida que la conversación se intensifica, la gravedad de la situación se confirma y Silvia clama desesperadamente por ayuda para Mía, dejando a Pedro enfrentando una decisión crítica y urgente sin resolver.