En este episodio, una niña llamada Mía ha sufrido una grave pérdida de sangre y necesita una transfusión urgente, pero su sangre es RH negativo, lo que complica la búsqueda del donante. Los médicos intentan contactar a Pedro, presumiblemente un familiar compatible, pero él no responde, lo que pone en riesgo la vida de Mía. La tensión crece mientras los signos vitales de la niña se deterioran. Finalmente, alguien llamado Silvia aparece inesperadamente en el hospital, generando un giro inesperado que podría cambiar el curso de la emergencia.