Lucho acaba de salir de prisión tras cumplir cinco años por un delito grave que niega haber cometido. Valeria, una mujer cercana a él, le pide que regrese a casa, recordándole su promesa de casarse tras su liberación y advirtiendo que Hugo, otra persona vulnerable, podría morir si Lucho vuelve a prisión. Sin embargo, Lucho rechaza la invitación y confronta a quienes lo encarcelaron, acusándolos de haberle tendido una trampa. A pesar de los intentos de quienes lo rodean por reconciliarse y apoyarlo, Lucho permanece distante, dejando en suspenso su próxima decisión sobre a dónde irá y cómo enfrentará su libertad.