Hugo regresa tras salir de prisión y visita a su abuelo en casa, donde enfrenta el rechazo de algunos familiares. Valeria se esfuerza por ganarse su aceptación preparando sus camarones favoritos, pero la tensión crece cuando un hombre acusa a Hugo de haber envenenado al abuelo, causándole un coma. Durante una confrontación en la que Hugo intenta defenderse, se revela el resentimiento profundo hacia él por ser el hijo biológico favorito del abuelo. El episodio culmina con una acusación directa y un conflicto familiar sin resolver, tensionando la llegada de posibles consecuencias para Hugo.