Sergio lucha por conquistar a Quirina, pero sus intentos fracasan y enfrenta reproches. Mientras tanto, su madre le exige regresar a casa para asumir su rol como heredero del negocio familiar, ya que su abuelo está enfermo. Pese a haber invertido en el Grupo Hidalgo para apoyar a Quirina, ella le rechaza abiertamente. Bajo la creciente presión familiar, Sergio decide retirar su inversión de siete millones, marcando su ruptura con el grupo. Antes de partir, pide nueve días más para resolver asuntos pendientes, dejando en suspenso su próximo paso.