Sergio enfrenta la verdad sobre su posición en la familia cuando Quirina, la mujer a quien ha apoyado y protegido, le revela que está embarazada pero que el bebé no es suyo. A pesar de sus esfuerzos por ganarse su afecto, Quirina lo desprecia y lo trata como un simple adorno impuesto por su padre. Mientras Sergio descubre que nunca fue amado y que sus inversiones están en peligro, recibe la orden de detener la financiación a la empresa de Quirina. El episodio cierra con Sergio decidido a confrontar esta situación incierta, sin saber qué rumbo tomará su relación ni su futuro.