Nicolás enfrenta la presión de retomar la presidencia del Grupo Terramundo tras renunciar, mientras su hija Emi está enferma y reclama la atención de su madre, Renata. Nicolás intenta cuidar a Emi, pero Renata prioriza a Bruno, su hermano adoptivo, y sus propias ocupaciones. Emi se siente abandonada y teme no ser amada por su madre. Nicolás promete llevarla al parque y la convence de esperar a Renata. Al final, Renata llega para acompañar a Emi en su concurso de piano, aunque Nicolás le advierte que no puede fallarles de nuevo, dejando la familia en un momento crítico y emocional.