Nicolás irrumpe en una reunión de trabajo donde Renata brinda con otro hombre, acusándola de deslealtad y descuido hacia su hija enferma. Renata defiende su vinculación profesional con Bruno, el hombre que ha asegurado importantes contratos para su empresa, lo que genera celos y enfrentamiento con Nicolás. La discusión escapa del plano personal y revela un conflicto sobre responsabilidades y apoyos dentro de la familia y el trabajo. El episodio termina con Nicolás reafirmando que todo lo que Renata tiene, incluyendo la licitación ganada, es gracias a él, dejando el futuro de sus relaciones en un punto tenso e incierto.