Tras la salida de Bruno del hospital, Nicolás se muestra irritable mientras Renata insiste en que prepare una comida especial para celebrar. La tensión crece cuando se revela que un matrimonio de siete años ha llegado a su fin debido a constantes desacuerdos, y una mujer amenaza con irse con Emilia si las cosas no cambian. Nicolás se distancia, negándose a ayudar, lo que provoca más conflictos familiares. Mientras tanto, Emilia siente el abandono de su padre y Nicolás. El episodio termina con una inesperada revelación sobre un contrato de divorcio que deja todo en suspenso.