Laura, una niña de cinco años, ha estado desaparecida varios días, aunque sus padres aseguran que estuvo en casa todo el tiempo. La policía investiga tras recibir un aviso de desaparición, mientras vecinos y familiares discuten el comportamiento de Laura y cuestionan la responsabilidad adulta. Se revela que Laura fue castigada por su madre, quien la encerró en el refrigerador tras un incidente con su hermana enferma. La familia enfrenta la grave posibilidad de que la niña, con una cerradura imposible de abrir para ella, todavía esté atrapada allí. La búsqueda y la incertidumbre se intensifican al final del episodio.