Tras derrotar sin esfuerzo a varios maestros, un hombre misterioso asombra a los presentes. Isa revela que él la curó de su enfermedad, y su familia, especialmente su padre, alterna gratitud con temor: la influyente familia Yáñez agradecerá el favor, pero advierten «si ofendes a los Yáñez, estás muerto». Le ofrecen una recompensa y exigen respeto; anuncian que irán a una fiesta donde se sellará la alianza. Al marcharse, alguien pide no asistir por miedo a los Yáñez. El episodio termina con el hombre y la familia obligados a aceptar un favor que viene con una advertencia inminente.