En una reunión familiar, una joven irrumpe y se declara tataranieta del patriarca, subiendo a una silla y desatando protestas por falta de respeto. Los mayores exigen reverencia; Juli es instada a usar su magia oscura y Javier pregunta por las intenciones de la familia. El acompañante del joven admite haber acosado a Isa por obsesión y pide disculpas, pero la familia exige una disculpa formal al patriarca. La situación escala cuando un miembro mayor se acerca a Isa y dice "Ven, dame un beso, amor." El episodio cierra con la reacción de Isa aún sin resolverse.