En la reunión por el octingentésimo cumpleaños del patriarca, la familia celebra y él muestra su poder al extraer el agua de la tierra, mientras los parientes se quejan de su edad y de Mati. Sofi presenta como regalo a Isabela, una joven de veinte años, y anuncia un arreglo matrimonial para el patriarca. Él se resiste, pero una tormenta y la advertencia de perder ochocientos años de cultivo lo obligan a ceder: acepta casarse. El episodio concluye con la unión decidida, dejando en el aire cómo afectará ese matrimonio al legado del patriarca y al riesgo sobre su cultivo.