En el banquete de compromiso de Isa estalla una pelea cuando un hombre intenta aprovecharse de la mujer y otro lo defiende diciendo “nadie toca a mi mujer”. Un hombre se proclama patriarca Yáñez y asegura que la joven está comprometida con él, pero un tataranieto y la multitud lo acusan de impostor y exigen que los guardias lo saquen. Mientras los guardias se preparan para actuar, alguien del grupo afirma: “Yo sé cómo comprobarlo”. La promesa de una verificación inminente deja la identidad del patriarca y el desenlace en suspense.