Una niña espera ansiosa el regreso de su papá, quien ha salido a hacer compras, mientras su abuela insiste en llevarse el pollo que él cocinó para ella y sus hermanos. La niña defiende con firmeza que el pollo es solo para ella, lo que provoca un enfrentamiento con la abuela, quien menosprecia la importancia de la niña para su padre. La tensión aumenta cuando la niña desafía la idea de que su padre la rechaza. El episodio termina con la niña decidiendo no ceder el pollo, dejando abierta la confrontación familiar y la relación con su padre en suspenso.