En este episodio, Marc llega con un regalo para Celia por su cumpleaños, intentando mejorar su relación con ella. Sin embargo, se enfrenta a un conflicto doméstico cuando Celia y otra niña discuten por la comida que Marc preparó, lo que termina en un pequeño altercado físico. Marc reconoce errores pasados y promete no repetirlos, mostrando un intento de cambio personal. Mientras las tensiones entre las niñas aumentan, la situación familiar se vuelve incómoda, dejando en suspenso cómo afectará esta confrontación al vínculo entre Marc y Celia en adelante.