En un enfrentamiento callejero, un hombre lleva a un extraño cuyo acompañante usa un chaleco antibalas; los presentes lo acusan de trampa. Gordo provoca la pelea y reta a comprobar si sus puños son más duros que el chaleco. Durante el combate alguien grita ¡Cuidado! y llaman a Leo para ver si está bien, señalando que estuvo en riesgo. Tras un intercambio tenso, el adversario se rinde inesperadamente. Los presentes se preguntan cómo logró Leo provocar esa rendición; la consecuencia inmediata y la decisión siguiente quedan por resolverse.