La Diosa Gaia convoca a los descendientes del fénix y revela que quien posea un amuleto de jade podrá proteger a la tribu y sellar el peligroso Volcán de la Resurrección. Azucena confronta a Isa, acusándola de ingenua por salvar a Enzo, quien planea recuperar el trono. Azucena maldice a Isa y decide criar a su hija bastarda en la pobreza para vengarse. La majestad ordena sellar todos los huevos de fénix no nacidos para asegurar que la hija de Azucena sustituya a la verdadera heredera. El episodio termina con la llegada inesperada de la Princesa Jimena, aumentando la tensión sobre quién conservará el liderazgo.