Carolina revela a su madre que la reina le envió medicamentos que ella tomó para aliviar un veneno, pero desconfía de la supuesta bondad de la reina, sospechando manipulación. Su madre advierte que el mensajero es un espía y que matarlo podría usarse en su contra. La discusión termina en una agresión y reproches por la lealtad de Carolina hacia la reina. La atención se traslada a la ceremonia de prueba donde la Princesa Jimena recibe la bendición del tótem ancestral pero no logra mover el sello dorado, poniendo en riesgo su título de reina. En tres días debe tener éxito o perderá todo.