Una mujer herida y su hijo luchan para transportar un tigre cazado que podría salvar sus deudas. A pesar de su cuerpo debilitado y el dolor, la madre insiste en llevar el tigre a la cabecera del pueblo para venderlo rápido, desafiando el riesgo de atraer más animales salvajes por el olor de sangre. Mientras avanzan, surge la preocupación en el pueblo por la demora y la posible captura de Bruno, el hijo, por fuerzas desconocidas. La decisión de buscar respuestas marca el final del episodio, intensificando la urgencia y el peligro inmediato.