Adrián llega con un costoso ramo de rosas para Elvira en un Día de San Valentín, pero los demás lo rechazan mientras juegan, evidenciando la diferencia social y resentimientos. Se revela que Elvira y Adrián tienen un pasado complicado: participaron en un concurso internacional donde Adrián fue acusado de copiar un diseño de ella, justo antes de que él se lastimara y ella se fuera al extranjero. Ahora, en el cumpleaños de alguien cercano, Adrián intenta acercarse dibujando rosas, mientras la tensión por heridas pasadas y secretos persiste. El episodio termina con una pregunta sobre la presencia de Adrián, dejando su próxima acción incierta.