Un hombre está preparando y alimentando a su cocodrilo para impresionar a Tania. Recibe un mensaje de que el abuelo quiere cenar con ella, pero decide posponerlo, mostrando indiferencia hacia el abuelo, quien no se preocupa por él. Mientras continúa cuidando el cocodrilo con esmero, Tania duda si deberían visitar al abuelo para evitar molestarlo. El hombre ignora estas preocupaciones, concentrado en su tarea. Al final, aparece el Sr. Mateo, lo que promete un cambio en la dinámica establecida, dejando en suspense la próxima interacción entre ellos.