El abuelo anuncia que regalará la valiosa Villa Alondra si Tania logra que su padre luzca decente para su cumpleaños. Tania comienza a entrenar a su padre con paciencia para corregir su postura y apariencia, enfrentando dificultades en el proceso. Mientras tanto, otra familia critica esta apuesta y apuesta por que Isabela se destaque con un regalo cultural y una interpretación musical para impresionar al abuelo. El episodio termina con Tania decidida a superar a Isabela, intensificando la competencia familiar para ganar la atención y el favor del abuelo.