Ricardo Pérez enfrenta la creciente presión de la señora Vera, quien le organiza una cita para obligarlo a casarse y asegurar el futuro de su hijo. A regañadientes, Ricardo acepta la propuesta visitando a una mujer llamada Flora, quien sufre amnesia infantil tras un golpe en la cabeza. Aunque desconoce su origen, decide casarse con ella para desviar la atención de Vera y proteger su propia investigación sobre su madre fallecida. Al final del episodio, Ricardo recibe noticias preocupantes sobre la desaparición de Flora, lo que representa un nuevo desafío inmediato sin resolver.