Ana decide mantener una actitud aparentemente ingenua para evitar conflictos con Ricardo y así superar una situación difícil juntos. Mientras esto ocurre, en medio de una noche de nieve, Ricardo juega con un cuchillo, lo que preocupa a Agustín, quien intenta calmar la tensión y evitar que Ana se lastime. Ana insiste en que quiere jugar con el cuchillo, generando una confrontación tensa. Agustín advierte que es peligroso y le pide que deje el cuchillo, pero Ana se niega. El episodio termina con la amenaza latente de un accidente o un conflicto mayor por esta actitud desafiante.