En este episodio, la protagonista se despierta tras un accidente y descubre que está atrapada en un juego como Lilith Klein, la villana original que maltrataba a sus cuatro sirvientes demonios. Tras sellar un pacto con ellos, se entera de que dos sirvientes están en peligro y que uno, Yegad, ha sido enviado a una mazmorra con un nivel crítico de corrupción que podría llevarlo a rebelarse y matarla. Para evitar esto, debe conquistar a los demonios y transformar su corrupción en afecto. El episodio concluye con ella enfrentando la urgente tarea de salvar a Yegad y cambiar su destino.