Fernando, un niño de seis años, se traslada a una nueva casa donde debe vivir en un cuarto pequeño lleno de trastos. Exige limpiar la habitación y preparar materiales de escritura, demostrando madurez ante la incomodidad y la incomprensión de quienes lo rodean. A pesar de recibir un trato frío y la presión de adaptarse, comienza a practicar una técnica secreta llamada "Respiración del Dragón" para fortalecer su cuerpo infantil. El episodio termina con Fernando enfrentando el rechazo social en la mesa del desayuno, subrayando la lucha por su lugar en este nuevo entorno desconocido.