Dentro del templo, un temblor revela que los ancestros rechazan a Fernando, un campesino que intenta integrarse a la familia Ortiz. La abuela atribuye este rechazo a que Fernando posee 'gran fortuna', una condición que inquieta a los antepasados. Mientras tanto, la familia se prepara para asistir a una fiesta de antigüedades con la familia Santos, pero la madre y Javier discrepan sobre la presencia de Fernando, temiendo que un niño sin modales arruine la imagen familiar. Contra la oposición, Fernando insiste en acudir para demostrar su valía, pero la familia planea usar la ocasión para desacreditarlo.