Fernando, un niño de seis años, llega a la familia Ortiz y confronta a sus nuevos hermanos al reafirmar que luchará por ser el heredero principal. A pesar de su edad, desafía con confianza a sus rivales y a Javier, al que considera un impostor. Eva, la hermana mayor, no acepta su arrogancia y lo amenaza con darle una lección. Tras una bofetada, Fernando responde que si lo provocan, también golpeará. El episodio cierra con esta confrontación abierta, dejando en suspenso la continuación de la lucha por el liderazgo familiar.