En este episodio, una mujer sostiene que la caligrafía de un niño de seis años es idéntica a la del príncipe heredero de Ortisur, hace mil años, sugiriendo un vínculo ancestral. Sin embargo, otro personaje duda y acusa al niño de copiar la obra de Javier, quien ha recibido costosas clases de caligrafía. Se organiza una competencia para comprobar la autoría. Durante la prueba, la caligrafía del niño demuestra trazos firmes y libres que confirman su parecido con la escritura ancestral, sorprendiendo a todos, aunque el resultado final queda pendiente, generando incertidumbre sobre su verdadero talento.