Un niño campesino es presentado ante la familia Ortiz tras ser encontrado perdido en el campo. A pesar de vestir con elegancia, los miembros de la familia y otras personas lo desprecian por su origen humilde, burlándose de él y cuestionando su lugar en la alta sociedad. El padre del niño intenta defenderlo, enfrentando críticas sobre la reputación familiar. La tensión escala cuando su hijo reacciona con desdén, lo que provoca una reprimenda de su propio padre. El episodio termina con un reproche a quienes juzgan sin piedad a un niño inocente, dejando la situación de exclusión sin resolver.