Paula, usando su segunda oportunidad, recibe un collar que simboliza la nueva relación con doña Lucía, quien le ofrece una pasantía en Grupo Cortés durante sus vacaciones. Aunque antes fue rechazada para trabajar allí, ahora puede integrarse al negocio familiar, apoyada por Dani, el mayor de los Cortés. Doña Lucía la invita a considerarla como su abuela y sugiere que se mude cerca para facilitar su trabajo. Mientras Paula se prepara para su primer día acompañada por Dani, enfrenta dudas internas sobre cómo será percibida en esta nueva etapa.