Marisol intenta comprar un broche costoso en una tienda, pero enfrenta críticas por no poder pagarlo, ya que los Cortés la han marginado y no le dan dinero. Javi intenta quitárselo, argumentando que es un regalo para doña Lucía Cortés, a quien Marisol considera su abuela viva, pero Javi niega esa relación. La tensión crece cuando Mari, otra persona en la escena, desprecia a Marisol por llamar abuela a doña Lucía y la desafía a una lección. El episodio termina con un conflicto abierto que cuestiona la legitimidad del vínculo de Marisol con los Cortés.