En este episodio, la familia Cruz se enfrenta a una competencia familiar decisiva. Tras que el hermano de Ximena comete un error grave, ellos deben probar su valía en una prueba obligatoria de pilotaje de mecha para mantener el Jade familiar. Ximena y su hermano Luki apuestan con el tío Enzo la entrega del Jade, condicionado a que alguno de los dos gane la competición. La prueba comienza con un combate contra bestias demoníacas, seguido de un duelo uno a uno para determinar al candidato familiar. La tensión crece al iniciarse la primera ronda con Jazmín Cruz como piloto participante.