El emperador recibe al emperador emérito, quien le cuestiona sobre el castigo de Leonorita, la emperatriz, encerrada en el palacio abandonado. Una persona cercana explica que Leonorita se volvió perezosa y descuidó sus deberes tras dar a luz, lo que llevó a su confinamiento. Además, se informa que durante una ceremonia, Leonorita intentó suicidarse y atacó al emperador cuando acudió a ayudarla. Sin embargo, el emperador emérito no cree que ella fuera capaz de tal acto y exige pruebas, mientras la corte enfrenta la gravedad de un posible castigo por atacar al emperador.