En este episodio, el abuelo ordena interrogar personalmente a Leonorita tras una acusación grave, aunque él duda que ella haya actuado rebelde. Se revela que Leonorita muestra una herida en el rostro, lo que aumenta la presión sobre ella, mientras se teme que pueda descubrirse una verdad oculta. La Emperatriz es convocada para evaluar el estado de Leonorita, quien ha adelgazado notablemente tras una difícil recuperación postparto y lucha contra la depresión y la obesidad. Al final, se anuncia que Leonorita podría salir si sigue viva, revelando un giro que deja abierto el destino inmediato de su libertad.