En este episodio, Leonor, la esposa legítima del Emperador, enfrenta a una concubina que la desafía y rehúsa arrodillarse ante ella. La tensión escala cuando la concubina ordena que Leonor reciba veinte bofetadas, mostrando la gravedad del conflicto y la lucha de poder entre ellas. Un eunuco se niega a obedecer, temiendo represalias, pero la violencia continúa. Leonor amenaza con vengarse mientras recibe las bofetadas, dejando claro que este conflicto no terminará pronto. El episodio cierra con una confrontación intensa, poniendo en juego el honor y la posición de Leonor dentro del harén.