En este episodio, en un palacio abandonado cubierto de desorden, una mujer enfrenta la desaprobación tras ser acusada de traer objetos prohibidos. Un hombre advierte sobre las malas intenciones de la llamada Consorte Morán, quien supuestamente ordenó entregar pan mohoso, generando preocupación entre los presentes. La situación se tensa hasta que irrumpe un repartidor interdimensional llevando una cobija de lujo, desmintiendo rumores y restaurando momentáneamente la calma. El episodio concluye con la sorpresa positiva ante la calidad de la cobija, dejando abierta la tensión sobre las intrigas detrás de la consorte y las difíciles condiciones del palacio.