En este episodio, Su Majestad enfrenta críticas severas hacia Leonor, la Emperatriz, quien ha descuidado sus deberes maternales mientras la Consorte Morán cuida eficazmente a Nico, el heredero. El bisabuelo y otras personas presionan para destituir a Leonor por negligencia, acusándola de ser perezosa y de no aparecer cuando Nico estuvo enfermo. La tensión culmina en una confrontación sobre si la Emperatriz debe ser removida, mientras los confrontados esperan la llegada de Leonor, cuya presencia incita incertidumbre. El episodio termina con la sombra de una posible destitución sin resolverse aún la decisión final.