Daniela descubre un sistema que le permite cambiar antigüedades por monedas de oro, las cuales usa para comprar productos modernos y mejorar su vida en los años 70. Mientras se adapta a esta nueva realidad, recibe elogios por su apariencia y un collar que le regaló su madre. Sin embargo, una tercera persona observa con resentimiento la cercanía entre Daniela y su madre, sugiriendo manipulación. Además, surge el nombre de Lucía Barrios, amiga de la infancia de Mateo y protagonista original, lo que introduce un nuevo conflicto potencial. El episodio termina con la revelación de esta conexión inesperada.